Declaración de la Renta 2020: Deducción por alquiler de vivienda

por | Jun 3, 2021

L a Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) ofrece una importante deducción en alquiler de vivienda para arrendadores y arrendatarios con el objetivo de que tanto las rentas obtenidas como las ingresadas sean declaradas a Hacienda. Desde Arrabe Asesores, como expertos en asesoramiento fiscal, analizamos cómo deben declarar en la Declaración de la Renta 2020 estas cantidades tanto casero como inquilino y los beneficios fiscales en cada caso.

Declarar las cantidades recibidas en concepto de alquiler si eres el arrendador

Los arrendadores están obligados a declarar en su Declaración de la Renta 2020 las cantidades recibidas en concepto de alquiler debiendo cumplimentar los siguientes datos: datos personales del propietario y/o usufructuario y el porcentaje en cada caso; la naturaleza del bien, si es urbano o rústico; el uso de la vivienda, si está arrendado o si está vacío y en el caso de que esté arrendado, los datos personales del arrendatario.

Al declarar los rendimientos procedentes del alquiler, el arrendador se beneficia de una reducción del 60% cuando el rendimiento neto es positivo (los ingresos procedentes del alquiler son superiores a los gastos). Si los rendimientos se obtienen con un período superior a dos años o de forma notoriamente irregular en el tiempo, se reducen en un 30%, con un límite de 300.000 euros.

Declarar las cantidades ingresadas en concepto de alquiler si eres el arrendatario

Los arrendatarios deberán declarar las cantidades ingresadas en concepto de alquiler para poder proceder a la deducción por alquiler de vivienda correspondiente que a día de hoy está vigente en algunas Comunidades como Madrid o Valencia además de la deducción estatal.

La deducción por alquiler de vivienda estatal es una deducción del 10,05% de las cantidades satisfechas en el período impositivo por el alquiler de su vivienda habitual, siempre que su base imponible sea inferior a 24.107,20 euros anuales. La base máxima de esta deducción es de 9.040 euros anuales, cuando la base imponible sea igual o inferior a 17.707,20 euros anuales. Esta deducción sólo rige para los contratos firmados antes de 2015. Para ello, será necesario consignar los datos personales del arrendador y la fecha del contrato.

En ambos casos de debe consignar la renta anual del alquiler, incluso cuando ésta no haya sido satisfecha por el arrendatario por impagos e imposibilidad de pago. Así, se podrán deducir las cantidades que tengan la consideración de saldos de dudoso cobro si se cumplen las condiciones para ello y si la deuda es cobrada posteriormente a su deducción como gasto, deberá computar el ingreso en el año en que se produzca dicho cobro.

En este sentido, como consecuencia de la crisis del Covid19 y en base a las medidas aprobadas por el Gobierno como la moratoria en el pago del alquiler, el Real Decreto – Ley 35/2020, de medidas urgentes de apoyo al sector turístico, la hostelería y el comercio, reduce para 2020 y 2021 de seis a tres meses el plazo para que las cantidades adeudadas por los arrendatarios se consideren saldo de dudoso cobro y puedan deducirse de los rendimientos íntegros.

Esto es así porque existe una deducción extra para los casos en los que el contribuyente tiene indicios de que las cantidades adeudadas no van a ser reembolsadas. Es la deducción por “saldos de dudoso cobro”, que hace referencia a las cantidades no pagadas por deudores en situaciones de concurso o cuando transcurran más de tres meses entre la primera gestión de cobro realizada por el contribuyente y la finalización del período impositivo, y no se haya producido una renovación de crédito.

¿Qué ocurre con los alquileres con fines turísticos?

Los alquileres turísticos se rigen por otras directrices no aplicándose la reducción del 60%.

Para este tipo de alquileres, sigue existiendo la obligación de declarar esos alquileres por parte de los arrendadores en la Declaración de la Renta 2020 y con la entrada en vigor del Real Decreto 366/2021, de 25 de mayo, por el que se desarrolla el procedimiento de presentación e ingreso de las autoliquidaciones del Impuesto sobre las Transacciones Financieras y se modifican otras normas tributarias, se recupera la vigencia de la obligación de informar sobre la cesión de uso de viviendas con fines turísticos, cuya entrada en vigor está fijada para el 26 de junio de 2021.

Moratorias en el alquiler durante la crisis del Covid19

La crisis del Covid19 también afectó al alquiler de vivienda, aprobándose por parte del Gobierno varias medidas para proteger a los arrendatarios de posibles subidas y de la finalización de los contratos de alquiler, así como ayudas para facilitar el pago del alquiler a aquellos arrendatarios que estuvieran en ERTE, que hubieran sido despedidos como consecuencia del Covid19 o que hubieran tenido que cesar su actividad.

Si estamos ante una rebaja en el precio del alquiler, el nuevo importe debe ser el que aparezca consignado en la Declaración. En este sentido, la Agencia Tributaria advierte de que «en el caso de modificación del importe fijado como precio del alquiler o diferimiento de su exigibilidad, el contribuyente podrá deducir los gastos incurridos en dicho periodo, sin que proceda la imputación de rentas inmobiliarias prevista en el artículo 85 de la LIRPF».

En este sentido, se pueden deducir los gastos incurridos, sin que proceda imputar rentas inmobiliarias. Son deducibles los intereses y demás gastos de financiación de capitales ajenos invertidos en adquirir o mejorar el bien, derecho o facultad de uso o disfrute, así como, en su caso, de los bienes cedidos con el mismo. Sin embargo, los intereses y demás gastos de financiación del período de tiempo previo a la formalización del contrato de arrendamiento, no serán deducibles.

 

En el caso de los préstamos para el alquiler, los microcréditos en sí mismos no tienen incidencia fiscal. Es decir, se trata de un préstamo por el que no hay que pagar impuestos ni se puede desgravar en la renta. Además, recibirlos no afectará a la posibilidad de poder desgravar el alquiler. La situación las ayudas directas para pagar estos microcréditos sí es diferente. En este caso se trataría de una ayuda que habría que incluir en la Declaración de la Renta 2020.

Si estamos ante una moratoria en el pago del alquiler, en el que no se produce el pago de las rentas, el contribuyente no tendrá que incluirlos como rendimientos del capital mobiliario.

Finalmente, en el caso en el que el arrendador no acuerde la modificación o reducción del importe fijado como precio del ni acuerde el aplazamiento de su pago, produciéndose el impago de las rentas del alquiler a su vencimiento, se debe imputar como rendimiento íntegro del capital inmobiliario, la cantidad correspondiente al arrendamiento del inmueble, incluso aunque no se hayan percibido.

Confección y presentación de la Declaración de la Renta 2020 con Arrabe Asesores

Desde Arrabe Asesores, como expertos en asesoramiento fiscal – contable a profesionales y empresarios les recomendamos que contacten con nuestro Despacho para la confección y presentación de su Declaración de la Renta 2020.

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Ruth Muñoz Cruz

Directora Comunicación Corporativa y Marketing Online
ruth.munoz@gefiscal.es


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