Un año más, la crisis del Covid19, los ERTES y las prestaciones extraordinarias por cese de actividad para trabajadores autónomos tendrán su repercusión directa en la Declaración de la Renta 2021. Ahora es momento de hacer balance de las decisiones económicas adoptadas a lo largo del año y de llevar a cabo las operaciones necesaria que ayuden a minorar el resultado de esa Declaración.

¿Qué puede hacer el contribuyente ante esta situación? 

Una de las deducciones más importantes es la de reinversión en vivienda habitual para quienes hayan vendido una vivienda y reinviertan dicho importe en la compra de una nueva vivienda habitual antes del 31 de diciembre de 2021. Esta deducción lleva consigo el requisito de que esa reinversión se realice en el plazo de dos años.

Asimismo, el contribuyente podrá deducirse por la rehabilitación de su vivienda habitual cuando las obras estén destinadas a la mejora en eficiencia energética, según la entrada en vigor desde el pasado 6 de octubre de 2021.

Los porcentajes de reducción se establecen en función de las obras:

  • Deducción del 20% de las cantidades invertidas en la obra rehabilitación en caso de obras que mejoren la eficiencia energética y reduzcan, al menos, un 7% de demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda. También aplicable para cualquier vivienda destinada a alquiler siempre que ésta se alquile antes del 31 de diciembre de 2023 con un máximo de deducción de 5.000 euros.
  • Deducción del 40% si la mejora o rehabilitación ha contribuido a reducir un 30% del consumo de energía primaria no renovable, acreditable en ambos casos a través del certificado de eficiencia energética.
  • También aplicable para cualquier vivienda destinada a alquiler siempre que ésta se alquile antes del 31 de diciembre de 2023 con un máximo de deducción de 7.500 euros.
  • Deducción del 60%, en el caso de las obras que contribuyan a la mejora de la eficiencia energética de edificios de uso predominantemente residencial, que reduzcan el consumo de energía primaria no renovable (referida a la certificación energética) en un 30% como mínimo, o bien, la mejora de la calificación energética del edifico para obtener una clase energética “A” o “B”. La base máxima anual de deducción será de 5.000 euros anuales.

Igualmente, aquellos contribuyentes que adquirieron su vivienda habitual antes del 31 de diciembre de 2012 podrán seguir beneficiándose de la amortización de hipoteca hasta 9.040 euros por contribuyente. En el caso de que la sociedad de gananciales se haya disuelto en 2021, transmitiéndose el 100% de la propiedad y de la hipoteca a uno de los ex cónyuges, éste tendrá derecho a deducirse lo correspondiente a ambos cónyuges si el otro tenía derecho a la deducción.

Por su parte, los contribuyentes mayores de 65 años que transmitan un bien distinto a la vivienda habitual, si constituyen una renta vitalicia de hasta 240.000 euros, estarán exentos de tributar por la ganancia obtenida. Para disfrutar de esa exención, se dispone de hasta 6 meses sin contar el tiempo del Estado de Alarma.

Asimismo, en caso de que perciba, desde su jubilación, un complemento mensual a su pensión por varios años y su empleador le proponga la sustitución del complemento mensual por un pago único, podrá reducir dicha cuantía en un 30%, hasta un límite de 300.000 euros.

Los actuales beneficios fiscales por aportaciones a planes de pensiones privados finalizan el 31 de diciembre de 2021, fecha a partir de la cual el límite máximo de deducción serán 1.500 euros frente a los actuales 2.000 euros, tal y como se contempla en los Presupuestos Generales del Estado para 2022.

Por otro lado, el contribuyente cuyo cónyuge haya obtenido ingresos del trabajo o de actividades económicas que no vayan a superar los 2.000 euros en 2021, también podrá reducir en 2021 su base haciendo aportaciones de un máximo de 1.500 euros al plan del cónyuge, antes de que termine el año

Cabe recordar que los contribuyentes que rescaten fondos de sus planes de pensiones en 2020 tendrán que tributar como rendimientos del trabajo, y, si se rescata en forma de capital, se puede disfrutar de una reducción del 40% sobre el importe correspondiente a las aportaciones realizadas con anterioridad al año 2007. En cambio, si se rescata en forma de renta, no se podrá aplicar dicha reducción.

 

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